"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca".
Jorge Luis Borges

lunes, 29 de julio de 2013

¡Somos ricos!








¡¡¡Disfrutemos y valoremos todo lo que tenemos!!!

viernes, 26 de julio de 2013

Tesoros de infancia

Bonito cuento para el fin de semana.

martes, 23 de julio de 2013

El Poder de las palabras



Una de las formas que tenemos para expresar nuestras emociones, es precisamente el lenguaje. Pero a veces olvidamos la importancia que tienen nuestras palabras en aquellas personas a quién van dirigidas. Y también cometemos el gran error de poner etiquetas, rótulos, a sabiendas del daño que provocan. Un niño etiquetado desde pequeño carga con ella durante todo su desarrollo escolar. Cuántas veces escuchamos en los centros, referirse a un alumno como: el o la más traviesa, el o la lenta, el o la maleducada, y una lista considerable de rótulos. Qué distinto sería para ese niño o niña calificarlo por sus cualidades y así cambiaríamos esas palabras por el más curioso, el más responsable, la más indagadora, etc.

El adulto ante todo debe aprender a reconocer sus propias emociones, y es cierto que en ocasiones una situación conflictiva puede desestabilizarnos, y podemos perder el control. Por ello es importante que aprendamos a conocernos, para poder así a enseñar sobre las emociones.

Nos guste o no, somos el modelo dentro de la clase. Y si de nuestra boca salen palabras de aliento, de cariño, que demuestran afecto, contención, y estimulan el desarrollo de la autoestima seremos un modelo a imitar por nuestros niños.

Hace algunos años tuve en clase un niña que era muy callada y tímida. Recuerdo perfectamente que al llegar a la clase, casi a mitad de curso, cuando se estaban presentando, le pregunté el nombre a esta pequeña, que sus ojos eran celestes como el cielo, y sus compañeros, al unísono, contestaron: -¡Se llama muda!- Me quedé sorprendida, porque nadie me había advertido que tendría en clase a una niña con estas características. En realidad, era que todos acostumbraban a nombrarla con ese apodo, pero poco a poco fui ofreciéndoles otro modelo, nombrándola mucho en clase, haciéndola participar activamente, y lentamente comenzaron a llamarla por su nombre.

Aprender a manejar nuestras palabras no es fácil, pero no imposible.

                        "Una palabra mal colocada estropea el más bello pensamiento" Voltaire

                                                                                          Mónica Martínez (Maestra de Infantil)

sábado, 20 de julio de 2013

El sabio




El sabio se mantiene alejado de la rivalidad,
de la codicia y de la confusión
producida por los deseos.

El sabio es feliz al vivir,
es bondadoso y armoniza con todos,
es sincero al hablar, equilibrado
y recto en el trabajo y en la vida.
Cuando acaba su obra, se retira oportunamente,
su respiración es fresca como la de un niño,
y busca siempre beneficiar a los hombres.

El sabio es difícil de comprender,
es cauteloso como quien atraviesa
un río en invierno,
prudente como quien tiene enemigos,
reservado como el huésped de una casa,
sencillo como la madera, tranquilo como un valle
y profundo como las aguas de un lago.

El sabio posee poco
porque se ha olvidado de las cosas,
su presencia es modelo para todos los hombres.
No se muestra, por eso resplandece,
no se vanagloria, por eso sobresale,
no se exalta, por eso merece elogio,
es humilde y se mantiene íntegro.
Permanece independiente,
aunque viva rodeado de gloria y esplendor
nunca pierde la paz.

El sabio no es impetuoso,
y nunca pierde el dominio de sí mismo.
El sabio no ofende a nadie,
y nunca halla motivo para rechazar a nadie.
El sabio es aquel que se conoce a sí mismo,
que quiere conquistarse a sí mismo,
más que conquistar a otros.
El sabio, contemplado,
no parece digno de ser mirado,
oyéndolo, no parece digno de ser escuchado,
sin embargo, contiene en sí todas las virtudes.

El sabio parece que no hace nada y,
sin embargo, nada queda sin realizar.
El sabio hace del corazón de los demás
el suyo propio.
Con el bueno obra de forma buena,
con el malo obra de buena forma.

El sabio se parece a un niño,
nada ni nadie le daña.
El sabio se da cuenta de las cosas
que para los demás pasan inadvertidas,
y estima por igual las grandes y las pequeñas.
El sabio no combate, mas siempre vence,
y no teme a la muerte.

El sabio es, en fin, quien está en armonía
con la naturaleza.

Lao Tse

martes, 16 de julio de 2013

Las 10 Reglas de la Vida que tus Hijos no Aprenderán en el Colegio




Bill Gates volvió recientemente a su antiguo instituto a dar una charla a los alumnos, y entre todas las cosas que les dijo recalcó 10 reglas de vida para que tuvieran en cuenta los chicos:

Regla Uno - La vida no es justa, acostúmbrate a ello.

Regla Dos - Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.

Regla Tres - No ganarás 5.000 dólares mensuales justo después de haber salido de la escuela, y no serás el vicepresidente de una empresa, con coche gratis, hasta que hayas terminado el instituto, estudiado y trabajado mucho. 

Regla Cuatro - Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.

Regla Cinco - Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: le llamaban oportunidad.

Regla Seis - Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores; aprende de ellos.

Regla Siete - Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como lo son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, lavar tu ropa sucia y escucharte hablar acerca de lo “super” que eres y lo pesados que son ellos. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes, contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación, escritorio, armario, etc 

Regla Ocho - En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesitas para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.

Regla Nueve - La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.

Regla Diez - La televisión no es la vida real. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.

sábado, 13 de julio de 2013

"Seguiremos" Macaco

"... Si dicen perdido, yo digo buscando,
Si no llegas, de puntillas alcanzamos,
si dicen caído, me levanto..."




Este vídeo es una entrevista a Paula, la que ha tenido la idea y lo ha organizado todo. ¡Vale la pena!
https://www.youtube.com/watch?v=aEGu5WP--WE

miércoles, 10 de julio de 2013

"La emoción de las cosas" A Mastretta




 Ángeles Mastretta
"La emoción de las cosas"
Ed. Seix Barral




Un recorrido apasionante por la historia de los propios padres, los abuelos, la búsqueda de los orígenes mezclados entre Italia y Méjico, la curiosidad por tiempos pasados como la Independencia y la Revolución mejicana y la Segunda Guerra Mundial para ir descubriendo sus propios orígenes; pero también la historia día a día, la vida con sus hermanos, su pareja y sus hijos; la novela personal que nace del corazón, a base de de verdades y miedos, llena de reflexiones sobre la infancia idílica, el dolor temprano, el atrevimiento juvenil y las decisiones asumidas a contracorriente de las creencias generalizadas en cada época; admiración y desconcierto ante el cuidado de la naturaleza y las nuevas tecnologías; el amor por la literatura y su propia creación literaria, etc.
Palabras de la misma autora: "Al terminar me sentí aliviada y viví una especie de sanación de la que no me di cuenta hasta el final. Cuando empecé a escribir el libro estaba muy triste porque mi mamá se acababa de morir. Por eso el primer texto sí está lleno de dolor. Pero cuando sacas un dolor así al final te consuelas, te alivias y sientes un descanso. Así que más que sufrirlo, cuando lo escribí yo diría que lo sufrí antes y lo que hice fue contar ese dolor y al contarlo exorcizarlo”.

La emoción de las cosas” es una novela que no deja indiferente a nadie, despertando en nosotros sensaciones y sentimientos difíciles de describir y sin embargo, fáciles de sentir en nuestros corazones. La experiencia y la sabiduría que la autora ha logrado después de tantos años de profesión y de vivir con emoción y pasión, se reflejan en cada palabra y cada idea que nos muestra, dándonos una clase magistral cada momento de su lectura. Una historia desde el corazón, tierna y sencilla a la vez que grande. Muy recomendable.
                                                                                                       Carmen

domingo, 7 de julio de 2013

No somos distintos

La asociación Down España desarrolla programas que abarcan todas las áreas del ciclo vital de las personas con síndrome de Down y tienen como objetivo asegurar su autonomía para la vida.
Desde la atención temprana en los primeros años, a programas de apoyo al entorno familiar, inclusión educativa, ocio, empleo con apoyo y servicios de promoción de la autonomía personal en la edad adulta.
A través del apoyo eficaz a las instituciones federadas, fomentando proyectos sostenibles e innovadores de intervención y formación para este colectivo y su entorno de apoyo, e impulsando acciones de investigación y sensibilización de la sociedad.

El grupo Motxila 21 formado por chicos y chicas con síndrome de Down ha grabado un vídeo con colaboración  de grupos y cantantes como Marea, Barricada, etc para demostrar como dice la canción "no somos distintos"
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jueves, 4 de julio de 2013

"Quiero...Sueño"


No me contéis más cuentos,
que vengo de muy lejos
y sé todos los cuentos.
No me contéis más cuentos.
Contad
y recontadme este sueño.
Romped,
rompedme los espejos.
Deshacedme los estanques,
los lazos,
los anillos,
los cercos,
las redes,
las trampas
y todos los caminos paralelos.
Que no quiero,
que no quiero,
que no quiero,
que no quiero que me arrullen con cuentos,
Que no quiero,
Que no quiero,
Que no quiero,
Que no quiero que me sellen la boca y los ojos con cuentos,
que no quiero,
que no quiero,
que no quiero,
que no quiero que me entierren con cuentos,
que no quiero,
que no quiero,
que no quiero,
que no quiero verme clavado en el tiempo,
que no quiero verme en el agua,
que no quiero verme en la tierra tampoco,
que no quiero, a su ovillo, como un hilo de barba sujeto.
Quiero verme en el viento,
quiero verme en el viento,
quiero verme en el viento,
quiero verme en el viento...
quiero... ¡quiero!... sueño... ¡sueño!
Soy gusano que sueña... y sueño
verme un día volando en el viento.

                                                                   León Felipe