"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca".
Jorge Luis Borges

martes, 29 de octubre de 2013

Hecho con tus sueños

Hecho con tus sueños 
(Maldita Nerea)


Sí, sí, están en todos lados, 
van recorriendo el mundo 
haciendo que te sientas raro, 
los sueños no descansan, siempre quieren más, 
siempre quieren más y más, verás... 

No hay nada parecido, 
soñar es lo mejor que este planeta ha conocido, 
la vida es del color que tú quieras soñar, 
que tú quieras soñar. 

Sueños pequeños, sueños grandes, 
dime tú si hay algo mejor, 
que sea más interesante 
y que quepa en esta canción, tu canción... 

Cerrar los ojos siempre es lo primero, 
si tengo un sueño me lo como entero, 
así se cumple y ya no puede escapar, 
esa es la verdad, eso es lo que quiero. 

Mmm... está bien, lo tengo merecido, 
me he convertido en un muñeco teledirigido 
por un montón de sueños que me piden más, 
siempre piden más. 

Sueños pequeños, sueños grandes, 
dime tú si hay algo mejor, 
(y que quepa en esta canción). 

Cerrar los ojos siempre es lo primero, 
si tengo un sueño me lo como entero, 
así se cumple y ya no puede escapar, 
esa es la verdad, eso es lo que quiero. 

Y no te engañes, hay que ser sincero, 
para soñar hay que empezar de cero, 
la suerte ayuda a los que quieren volar, 
más allá del mar, más allá del miedo. 

Ra, ra, ra... 

Para acabar en el principio y entenderlo todo mejor, 
busca en tu corazón, 
seguro que hay un sitio para que soñemos, tú y yo, 
tú y yo, oh... 

Sentir que siempre llegará primero 
aquel que saca sueños de un sombrero 
y aquel que vuele hasta la eternidad, 
esa es la verdad, eso es lo que quiero. 

Y no te engaño, soy un caballero 
hecho con sueños que me como enteros, 
la suerte sabe que yo puedo volar 
más allá del mar, más allá del miedo. 

Cerrar los ojos siempre es lo primero, 
si tengo un sueño me lo como entero, 
así se cumple y ya no puede escapar, 
esa es la verdad, eso es lo que quiero. 

Y no te engañes, hay que ser sincero, 
para soñar hay que empezar de cero, 
la suerte ayuda a los que quieren volar, 
más allá del mar, más allá del mar 

La suerte ayuda a los que quieren volar, 
más allá del mar, más allá del miedo.


domingo, 27 de octubre de 2013

Antonio Muñoz Molina

 Algunos párrafos del discurso de Antonio Muñoz Molina en la entrga del premio Príncipe de Asturias de las Letras de 2013

Escribir empieza siendo casi siempre un sueño o un capricho o una vocación imaginaria. Pero el sueño, el deseo, el capricho, no llegan a cuajar en nada si no se convierte en un oficio. Un oficio, cualquier oficio, requiere una inclinación poderosa y un largo aprendizaje. Un oficio es una tarea que unas veces resulta agotadora o tediosa por la paciencia y el esfuerzo sostenido que exige, pero que también depara, cuando las cosas salen bien, momentos de plenitud, y permite entonces la recompensa de un descanso que es más placentero porque se siente bien ganado, al menos hasta cierto punto. Digo hasta cierto punto porque todo el que se dedica plenamente a un oficio sabe que siempre hay una distancia grande entre las mejores posibilidades de un proyecto y su realización, igual que hay descubrimientos con los que no se contaba. Un oficio es una tarea práctica: uno hace algo que le gusta y que a costa de aprendizaje y empeño ha logrado hacer con cierta garantía de solvencia, pero no lo hace para sí mismo, por mucho que esa tarea la haga a solas y que en el simple hecho de llevarla a cabo haya una satisfacción privada. El resultado que se obtiene de ella alcanza una existencia objetiva, independiente de quien la realizó, y pasa a integrarse beneficiosamente en las vidas de sus destinatarios: un instrumento musical o una partitura, una herramienta, una mesa, una historia, un cuaderno, un cuadro, un cuenco de barro, una fotografía, un hallazgo científico, un paso de danza, la cura de una enfermedad, un prodigio deportivo, un plato bien cocinado, una pirámide de alcachofas en el escaparate de una frutería.
Hay algunas singularidades en el oficio de escribir, como las hay en cualquier otro. La primera es que la necesidad humana que satisface es una de las más intangibles, aunque también una de las más universales: la de saber historias y la de contarlas, es decir, dar una forma inteligible al mundo mendiante las palabras.
Nos dedicamos, pues, a un oficio más antiguo y más útil de lo que parece. También a un oficio mucho más incierto. Porque en él, y esta es su segunda singularidad, la experiencia no ofrece ninguna garantía, y puede haber una divergencia escandalosa entre el mérito y el reconocimiento.


miércoles, 23 de octubre de 2013

Pipas

¡Qué bien nos vendría un poquito de cultura!

Corto PIPAS from Manuela Moreno on Vimeo.

domingo, 20 de octubre de 2013

Día de la Biblioateca

El próximo jueves 24 se celebra el Día de la Biblioteca, creado en 1997 por la Asociación Española de Amigos del Libro infantil y Juvenil y patrocinado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte para concienciar a la sociedad de la importancia de la lectura especialmente entre niños y jóvenes. 

El cartel de este año es de Andrés Rábago y el pregón de Laura Gallego, y los actos conmemorativos se celebran en Segovia. A continuación el cuento-pregón:

Érase una vez un viajero que llegó desde un lugar lejano a un pueblo en el que no había libros. Se sentó a descansar en la plaza mayor y sacó de su morral un viejo volumen de cuentos. Cuando empezó a leer en voz alta, los niños, que nunca habían visto nada semejante, se sentaron a su alrededor para escucharlo.
El visitante relató historias que fascinaron a sus oyentes y les hicieron soñar con fantásticas aventuras en reinos maravillosos. Cuando terminó, cerró el libro para volver a guardarlo en su morral. Nadie se percató de que, al hacerlo, escapaban de entre sus páginas algunas palabras sueltas que cayeron al suelo.
El viajero se marchó por donde había venido; tiempo después, los habitantes del pueblo descubrieron el pequeño brote que elevaba sus temblorosas hojitas hacia el sol, en el lugar en el que habían caído las palabras perdidas.
Todos asistieron asombrados al crecimiento de un árbol como no se había visto otro. Cuando llegó la primavera, el árbol exhibió con orgullo unas hermosas flores de pétalos de papel. Y, con los primeros compases del verano, dio fruto por primera vez.
Y sus ramas se cuajaron de libros de todas clases. Libros de aventuras, de misterio, de terror, de historias de tiempos pasados, presentes y futuros. Algunos se atrevieron a coger esos frutos, y había un sabio en el lugar que les enseñó a leer para poder disfrutarlos.
A veces, la brisa soplaba y sacudía las ramas del árbol. Las hojas de los libros se agitaban y dejaban caer nuevas palabras. Y pronto hubo más brotes por todo el pueblo; y en apenas un par de años, los árboles-libro estaban por todas partes.
Se corrió la voz; muchos investigadores, curiosos y turistas pasaron por allí para conocer el lugar donde los libros crecían en los árboles. Los habitantes del pueblo leían sus páginas con fruición, y cuidaban cada brote con gran mimo. Y así iban recogiendo más y más historias con cada nueva cosecha de libros.
Un día, los más sabios del lugar se reunieron y acordaron compartir su tesoro con el resto del mundo. Eligieron a un grupo de jóvenes y los animaron a escoger un libro del primer árbol que había crecido en el pueblo. Después, los enviaron a recorrer los caminos.
Ellos se repartieron por el mundo, buscando un hogar para su preciada carga, y así, con el tiempo, cada uno dejó su libro en una biblioteca diferente.
Y cuenta la historia que allí siguen todavía. Que hay algunas bibliotecas que guardan entre sus estantes un libro especial que deja caer palabras-semilla. Y que, si aterrizan en el lugar adecuado, cada una de esas palabras crecerá hasta convertirse en un árbol que dará como fruto nuevos libros.
Nadie sabe en qué bibliotecas se encuentran estos libros maravillosos. Se desconoce también cuáles, de entre todos sus volúmenes, son los que proceden del pueblo donde los libros crecen en los árboles. Podría ser cualquiera, y podría estar escondido en cualquier rincón de cualquier biblioteca del planeta.
Animaos a entrar en ellas y a explorar sus estanterías, viajeros; porque quizá deis por casualidad con un libro cuyas palabras echen raíces en vuestro corazón y hagan crecer un magnífico árbol de historias cuyas semillas puedan llegar a cambiar el mundo.
¡Feliz día de la biblioteca!

jueves, 17 de octubre de 2013

"El beso de la sirena negra" J. Ferrero





Jesús Ferrero
"El beso de la sirena negra"
Ed. Siruela


La detective Ágata Blanc, es contratada por una mujer de unos cincuenta, de clase alta, cuyo nombre es Lucía Valmorant, para que averigüe la desaparición de su hija Alize.
Según la madre, su hija está abandonando la clase social a la que pertenece para ir descendiendo, de forma vertiginosa y en picado, hacia las capas más bajas de la sociedad y se está convirtiendo en alguien demasiado vulgar.
Ágata descubre a Alize en París, donde se deja engañar por ella. Llegando a entrar en mundos verdaderamente peligrosos de los que quizás no pueda salir. Así es como  Ágata, descubre la sordidez, que nadie se imaginaría jamás.
Una auténtica “novela negra” en la que mantenemos el interés durante la lectura, donde Jesús Ferrero, se recrea introduciéndonos en momentos que no asustan, pero que nos intranquilizan; y puede que, mientras leemos, sintamos frío y oscuridad a nuestro alrededor…

                                                                                                                            Julia

lunes, 14 de octubre de 2013

"Si te abrazo, no tengas miedo" F. Ervas




Fulvio Ervas
"Si te abrazo, no tengas miedo"
Ed. Seix Barral



Andrea es un adolescente autista: vive en un mundo lejano y paralelo; las palabras se le escapan y lucha constantemente por atraparlas. Durante años, Franco, su padre, lo lleva a todo tipo de terapias: tradicionales, espirituales, experimentales... Por insólito que parezca, mediante el ordenador, Andrea, es capaz de comunicarse con sus padres, y a través de sus palabras se puede intuir los sentimientos y sueños que lleva dentro y no es capaz de comunicar. 
Un día de 2010, y en contra de todas las opiniones expertas, Franco parte con Andrea en un viaje increíble: recorrerán en moto 38.000 km del continente americano, atravesando Estados Unidos de costa a costa. Dejan la moto y continúan el viaje en coche y en avión también por Méjico, Guatemala, Panamá y Brasil. 
Esta novela es el relato de este viaje, tal y como se lo contaron durante un año los protagonistas al autor, Fulvio Ervas. Una aventura grandiosa, impredecible, como Andrea. Un conmovedor relato sobre el poder transformador de los viajes, los sueños de una vida digna y la imparable fuerza del amor de un padre por su hijo.
Es un libro de viajes distinto a los demás; narra las aventuras que se van presentando por los lugares que van pasando y el poder que tiene hacer ese viaje como aventura y mostrar la relación de amor entre padre e hijo, el deseo por parte del padre que su hijo tenga una vida digna y que pese a su dificultad de relación se integre lo más posible en la sociedad.
 Estas palabras que escribe Andrea: "Soy un hombre prisionero de mis deseos de libertad. Andrea quiere curarse." podríamos decir que sintetiza el problema del autismo y me han impresionado y conmovido mucho. Recomiendo este libro por ser de lectura  muy agradable y amena;  por el  viaje, ese paisaje interior para llegar a nuestro propio centro y porque  nos acerca al autismo de forma muy sencilla pero efectiva.
                                                                                                             Carmen

viernes, 11 de octubre de 2013

¿Bailamos?

Bonito cuento para la reflexión en el fin de semana.


¿Bailamos? por dm_523e02e4c6a97

miércoles, 9 de octubre de 2013

"Por carta"


Abro un cajón de mi secreter y saco un puñado de hojas color marfil. Compruebo que el tintero está lleno, mojo la pluma, arranco a escribir. Mi trazo fluye con soltura, las líneas se suceden narrando novedades. En realidad no hay demasiadas, pero me esfuerzo por adornar los pequeños acontecimientos para que cada detalle de los penúltimos días transpire algo especial. Ya hay limones en el limonero, las tardes se vuelven largas, hemos pintado la lancha, pronto colgaremos el toldo en el jardín...

Cuento las mismas cosas cinco veces, alterando el orden de las palabras y el ritmo de las frases, añadiendo a cada despedida una pizca propia de complicidad. Cinco cartas, cinco sobres alargados, diez sellos de distintas cantidades. Esta misma tarde irán juntas al buzón. Quisiera conocer sus trayectos, las rutas que van a seguir  hasta acabar mezclados con bloques de lego diminutos, entre las páginas de un libro de ciencias o debajo de una almohada llena de princesa de pelo revuelto y brujas que bailan con ogros en vez de malmeter. Entre sus pliegues llevarán olor a sal, unos cuantos granos de arena y la certeza de que, después de la lluvia y las matemáticas, un largo verano de mar, limonada y abuela, está por llegar. 

                                                                María Dueñas (Abuela solo hay una, la propia

sábado, 5 de octubre de 2013

Comelibros

Comelibros, devora los libros, ratón de biblioteca... ¿Cuántas veces hemos oído o utilizado estas expresiones? Con estas espléndidas tartas si que se puede hacer realidad. No se cuál de todas me gusta más. Bon appétit!