"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca".
Jorge Luis Borges

martes, 22 de julio de 2014

Los beneficios de la lectura en el mundo laboral


En principio el encuentro entre la poesía y el ámbito laboral parece poco probable más allá de las fronteras del arte y sus profesiones vinculadas. Sin embargo numerosos profesionales han encontrado en este género literario una fuente de inspiración no ya en su vida privada sino en el propio trabajo, incluso por sorprendente que sea como aplicación en los negocios.

Autores como el estadounidense Wallace Stevens, adscrito como T. S. Eliot a la corriente vanguardista y galardonado en 1955 con el Premio Pulitzer de Literatura; Dana Gioia, poeta graduado en Stanford Business School; o Jaime Gil de Biezma quien también desarrollo actividades empresariales; dan testimonio que las finanzas se pueden combinar con los más cálidos versos. Algo que además viene a romper estereotipos acerca de la presunta adhesión del arte con un estilo casi siempre bohemio o determinado estrato social.

En cualquier caso los empresarios pueden enriquecer su perspectiva no solo leyendo ávidamente ficción, novelas contemporáneas o libros en relación a su temática, tienen más que aprender de aquello que en apariencia nada tiene que ver y sin embargo otorga una amplitud de miras.

La poesía enseña a luchar y simplificar la complejidad tal y como asegura el fundador de Harman International Industries (HAR), Sidney Harman “Solía decirle a mi equipo de dirección que consiguiera poetas como gestores. Los poetas son nuestros pensadores más originales. Miran nuestros entornos más complejos y reducen su complejidad debido a su capacidad de comprensión”.

Leer y escribir poesía puede ejercitar la virtud de conceptualizar mejor el mundo y a su vez comunicarse con los demás. Al explorar también los sentimientos, temas tan vitales como la mortalidad, la vida en sí misma nos permite comprender mejor a la gente de nuestro alrededor y potenciar la empatía como hiciera Miguel Hernández en su Elegía “Yo quiero ser llorando el hortelano de la tierra que ocupas y estercolas, compañero del alma, tan temprano…”.

Sin olvidar que es una valiosa herramienta para potenciar la creatividad o estrategia del llamado pensamiento lateral gracias a la continua utilización de recursos estilísticos y figuras retóricas. Como expresa Dana Gioia “Sentí una gran ventaja sobre mis colegas porque tenía un bagaje de imaginación, en el lenguaje y literatura”.

No en vano a parte de habilidades cuantitativas los altos ejecutivos necesitan desarrollar las habilidades creativas, luego la poesía puede ser una buena alternativa.

Cristina Grao Escorihuela
(Revista En Positivo)


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