"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca".
Jorge Luis Borges

viernes, 25 de julio de 2014

"Sueños en el umbral" F. Mernissi




Fatema Mernissi
"Sueños en el umbral"
Ed. Zeta Bolsillo


Fatema Mernissi, la niña Fatema, vive en un harén. Es un pequeño grupo en el que conviven dos familias, las de dos hermanos. Dos hermanos con sus mujeres, sus hijos e hijas, el servicio y los vigilantes. 
Fatema nace en 1940, vive en la ciudad de Fez, en Marruecos.
Fatema tiene que vivir  entre dos culturas; la del Pueblo Árabe y la de los franceses. Unos tradicionales, los otros modernos y debe compaginar  la modernidad de su madre con el integrismo de su padre.
La madre cree  que una hija debe tener la misma educación que un hijo, que está bien discutir en el grupo familiar, aceptando el deseo de la mayoría, que una mujer árabe sin velo es tan árabe como una que lo lleva... tan respetuosa con el Corán como la que más. 
Y así transcurre la vida de la niña: entre los baños, el manejo de la henna, las mascarillas en el cabello y en la cara, incluyendo también todos los cuidados cosméticos, a los que se sometían en aquella época las mujeres en los harenes  fueran grandes o pequeños, ya que todos los remedios embellecedores tienen su origen en plantas y elementos cotidianos, escondidos en el patio o en su despensa.  
Considerando  el encierro al que se ven sometidas  ellas y sus hijos e hijas  resulta muy cómico, que consigan escapar del recinto y  de las miradas familiares inventando pequeñas dolencias o aprovechando las reuniones de los cabezas de familia que les llevarán a cines o a compras; pues el recadero no siempre acierta con hilos y telas y la tentación del "cinematógrafo",  es demasiado fuerte para rechazarla.
Además de los entretenimientos nombrados hay otros,  como por ejemplo, la interpretación de "Las mil y una noches" por los niños y niñas, de la familia, dejando los papeles de heroínas, a las jóvenes; actuando como público, las  mujeres mayores, criadas, niños...  y dejando a los más mayorcitos  los roles protagonistas masculinos.  
 Y es desde los ojos de una niña rebosante de fantasía y  curiosidad por aprender contrastar y discutir todo aquello que le asombra donde trascurre la vida de la niña Fatema,  en  ese  patio, que es su mundo más cercano donde, sin darse cuenta, vive encerrada;  mientras ... la presencia masculina no se muestra, se siente.
                                                                                                                Julia

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