"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca".
Jorge Luis Borges

miércoles, 29 de julio de 2015

"Nobles y rebeldes" J. Mitford




Jessica Mitford
"Nobles y rebeldes"
Ed. Libros del Asteroide



Es la autobiografía de una joven británica perteneciente a la nobleza de Inglaterra. Su padre es el barón de Redesdale y Lord del Reino.
Viven en una zona campestre en una casa de su propiedad, llena de criados y niñeras que cuidan de sus seis hermanos y de ella.
Su madre es presentada como una mujer bastante alejada de su época, llena de cambios importantes; que no les permitía acudir a colegios o encontraba innecesario las visitas al médico.
Viviendo rodeada de una atmósfera agobiante, decide escapar a España con su medio novio Esmond Romilly, que por cierto es el sobrino de Churchill,  para luchar en la Guerra Civil, a favor del bando republicano, cuando contaba con 19 años.
A consecuencia de este escándalo les intentan rescatar en Bilbao enviando un destructor británico, momento que inspira algunos de los pasajes más divertidos y mordaces de este libro.
Al volver a Londres contrae matrimonio con Esmond  su prometido desde jovencita
Como consecuencia de estos avatares sucedidos, deciden marchar a los Estados Unidos y allí ejerce distintos trabajos, incluidos los de periodista y escritora, vendedora de medias y en el Bar Roma de Miami sirviendo cocktails.
Cuando no encuentran trabajo, convencen a sus amigos ricos, para que les escriban cartas de presentación  y sean  invitados por otras familias adineradas, aprovechándose de  su ascendencia noble.
Algún tiempo después su esposo viajará a Canadá para combatir en la Segunda Guerra Mundial...
Una novela excelente y muy divertida.

                                                                                                     Julia

lunes, 27 de julio de 2015

"Cuando volvamos a casa" N. Gago



Nuria Gago
"Cuando volvamos a casa"
Ed. Planeta



Una ciudad cualquiera, un mes cualquiera. Paula intenta hacerse cargo de su vida, pero eso no es tarea fácil cuando el miedo te tiene agarrada de la mano. Por suerte siempre puede  escuchar a Oceanne (que es quien le gustaría ser) y cuenta con la ayuda de Manu, que, a pesar de vivir enfadado con el mundo, siempre tiene un hueco en su cama para ella, y también cuenta con Sergio, aunque suficiente trabajo tiene el pobre decidiendo qué hacer con su vida. Susana lleva años conviviendo con una bomba de relojería en su interior, una bomba que estalla en plena cara de Roberto, que intenta entender desesperadamente qué le ocurre a la mujer a la que ama. Álvaro lleva años cerrado al amor, cerrado a que le quieran, a modo de auto-castigo, pero Raquel va a intentar que eso cambie. Laura, separada del padre de su hija, espera un final feliz, mientras que Marc espera no haber jugado demasiado con fuego. Natalia ha puesto un músico en su vida, pero parece que ni por esas escucha los violines. Y Salva... A Salva le bastaría con poder viajar en el tiempo, pero esta no es una novela de ciencia ficción. 
Núria Gago es actriz y nos sorprende con una novela diferente, llena de sensibilidad y emociones, en la que los personajes nos hablan directamente al corazón.

La autora explica el día a día de unos cuantos jóvenes, con sus miedos, sus dudas, sus inseguridades, sus anhelos, donde todos y cada uno de los personajes tienen su momento, y donde con unos breves párrafos explicado con una gran profundidad los rasgos de cada uno de ellos. Es una auténtica obra coral donde todos los personajes buscan el amor y la felicidad. 

Es una novela totalmente actual donde muchas personas de la misma generación pueden verse reflejadas y donde cada uno de los personajes nos recuerda a personas de nuestro entorno más cercano. Muy recomendable.

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viernes, 24 de julio de 2015

Mandobles

La escritora Belén Gopegui recuerda en esta especial carta escrita para El Cultural su amistad con Carmen Martín Gaite cuando se cumplen 15 años de su muerte




A menudo me preguntan por ti. Tienen tus libros pero quieren también lo más pequeño, el rozamiento, las pequeñas chispas naranjas que salían mientras los libros iban recorriendo su camino. Te conocí tarde, acababan los ochenta,nuestra amistad duró una década intensa, años en los que escribiste al menos seis novelas y media y dos libros de conferencias y artículos. Me leías entonces, capítulo a capítulo, y a quienes hoy preguntan no tengo forma de darles tu entonación, aún resuena, ni tu mirada en las pausas, aún la veo. En cuanto a las anécdotas, son ya conocidas. Por eso pienso que lo que tu público busca cuando pregunta a quienes te conocimos es un poco de realidad. Poner peso a los libros, esa fricción, la resistencia contra la cual surgieron.

Cada vida es difícil y a veces te mostrabas cansada de que se mencionase la dificultad de la tuya, separación y muertes. No es de tales fricciones de las que quiero hablar pues están dentro de tus libros; se metieron allí como la astilla de hielo de la reina de las nieves, pero la astilla emergió transformada en luz diurna, esa que se despliega en cada una de tus obras.

Te extrañaría saber que hoy, cuando sigues siendo estudiada con admiración y respeto, se te haya citado como muestra de escritora andocéntrica que sólo muy al final de su vida pudo viajar del machismo hacia un feminismo leve y de la diferencia. Hay algunos fragmentos y declaraciones en los que diste por bueno o natural lo que ahora se considera fruto de la sumisión y el dominio. Y es que no lo sabemos todo, miramos desde un lugar y quedan puntos ciegos que sólo otros y otras, cuando se desplazan, pueden ver. Digamos, sin embargo, quejamás fue la comodidad o el deseo de complacer al poderoso lo que generó zonas de invisibilidad, sino sólo el lugar donde la vida y la Historia te habían colocado. Y tú te batiste a mandobles contra ese lugar.

La realidad, entonces, que quiero entregar a quienes no te conocieron, o apenas una tarde en una conferencia o en la caseta de una feria del libro, es lo más parecido al rasgo del Quijote según el cual el personaje no actúa en función de pequeños efectos que quiere provocar, sino en un función del caballero a quien quiere parecerse; tal como, en nuestros días, alguien podría aceptar o rechazar una proposición no en función de las ventajas o perjuicios que pueda depararle, sino tomando en cuenta en qué medida aceptarla le aproxima, o no, a la clase de persona que quiere ser. Del mismo modo, tú elegiste hacer con cada palabra, cada coma y cada gesto, lo que una gran escritora hubiera hecho, una que jamás aceptaría doblegarse ante ningún techo de cristal. Luego, los techos vienen igualmente y todavía es posible detectar paternalismo, desdén, en algunos abordajes de tu obra y de ti. Pero antes caerán esos desdenes, esos paternalismos, que la persona que hiciste de ti misma y que hoy sostienen tanto tus escritos como tu vida entera, pugnaz donde las haya. 

lunes, 20 de julio de 2015

Cupido

Entretenido y refrescante vídeo para estos calores estivales.

jueves, 16 de julio de 2015

"Todos mis futuros son contigo" Marwan





Marwan
"Todos mis futuros son contigo"
Ed. Planeta



 Libro de poemas de amor, desamor, sociedad, trabajo, política, fútbol (bonito pensamiento el dedicado a Xavi)... la cotidianidad de cada uno, en fin, de LA VIDA.
Me ha gustado mucho, ha sido una grata sorpresa para mi, ya que a Marwan yo lo conocía como cantante y sus canciones siempre son grandes poemas y ahora  ha cambiado de formato CD a libro.



EL POETA 

El poeta es un terrorista, 
pone bombas en las mentes complacientes, 
en la conciencia sucia de los estadistas.
Las palabras son la metralla,
sus víctimas los sentidos, 
que nunca salen intactos
cuando activa el detonador de una metáfora
o llena de pólvora un soneto.

Los daños colaterales
son aquellos hombres
que no saben disfrutar de la belleza,
por este orden:
alcaldes, burócratas, banqueros,
machistas, mercaderes del sistema,
chantajistas, vigilantes, estafadores,
corruptos, traficantes.

Así que anda con cuidado
cuando te acerques a un libro
o cuando pases por la sección de poesía
de unos grandes almacenes,
que la poesía es un arma cargada de futuro
y los poetas los sicarios a sueldo del amor.

domingo, 12 de julio de 2015

El amor de las cosas



El amor de las cosas
  (
Andrés Trapiello)
Y me senté por descansar del día
junto al gran ventanal
y estuve allí no sé qué largo rato.
Cansado estaba y triste y sin propósito
viendo correr el agua de la fuente.
Los del jardín eran colores foscos,
verdes que se enlutaban y unas rosas
al pie de una escalera por la lluvia
gastados. Y allí mismo, en un rincón,
bajo el naranjo agrio,
las viejas herramientas
que dejó el jardinero,
la esterilla de esparto y el hocino
de primitivo aspecto, curvo y negro.
Se deshacía el día en fino polvo
de oro, el agua por el canalillo
de barro apenas se atrevía al ruido
y a su torre volvían las palomas.
No era de noche aún, sino de azul,
de un azul muy intenso.
Vino el amor entonces
a mi lado a quedarse,
el amor de las cosas del huerto,
parte del cual estaba ya sembrado
y esperaba su fruto.
Pero de pronto una blanca lechuza
se desplomó del cielo
y me asustó su majestad al verla
detrás de unos laureles remontando;
hasta escuché sus fantasmales alas.
no era de noche aún,
el aire de azucenas perfumado,
y cerré la ventana
y ya no pude recorrer
mi corazón del todo.

jueves, 9 de julio de 2015

Dificultades del lenguaje



domingo, 5 de julio de 2015

"El viejo y el mar" E. Hemingway





Ernest Hemingway
"El viejo y el mar"
Ed. Debolsillo



En un pueblo ​costero cubano vive un anciano pescador.  Desde joven tiene el anhelo  de capturar un enorme pez.  
Cada vez que sale a la mar, piensa en ello aunque en vano.  Durante años y años, la sombra del pez pasa a su lado, se le escapa y no lo alcanza.
Finalmente un día, un coloso entre las olas, pica su anzuelo. Tras una larga y encarnizada lucha, lo consigue. Lo  amarra al costado de su barca y,  regresa hacia puerto.
Feliz y satisfecho navega, lo ha conseguido, ¡por fin! Descubre y confiesa, entre la soledad y el oleaje la admiración y envidia que ha sentido por su oponente, que va atado a su lado.
El mar se envalentona, las olas crecen, el viento hace zozobrar la embarcación. Las manos le duelen y las fuerzas le fallan cuando los tiburones acuden al  rastro de la sangre fresca  de su presa. 
Inicia la lucha contra ellos, con dificultad los mantiene a raya, hasta que el último desaparece junto con su ilusión en la captura.
Es un hermoso relato narrado de manera impecable.
                                                                                                 ENGUIVUK