"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca".
Jorge Luis Borges

domingo, 21 de agosto de 2016

"La melodía del tiempo" J.L. Perales





José Luis Perales
"La melodía del tiempo"
Ed. Plaza y Janés



La primera novela de José Luis Perales narra la historia de un pueblo castellano a lo largo de tres generaciones. Un homenaje a la vida del campo a través de una novela coral sobre el amor, las raíces y las relaciones entre padres e hijos.
El Castro es un pueblo tradicional de Castilla que, durante mucho tiempo, se ha resistido a caer en el olvido. Los habitantes han soñado, vivido y amado por sus calles de tierra, a la sombra de los olmos centenarios, frente a la vieja iglesia de San Nicolás o en el mirador alto que da al río. Pero, aunque los años pasan y los más antiguos del lugar ven cómo sus descendientes abandonan las casas que les vieron nacer, siempre hay alguien que regresa para hacer frente a la nostalgia y recordar cada una de sus historias. Como el primer amor de Evaristo Salinas, el relojero sordomudo; o el largo viaje de Victorino Cabañas en globo aerostático; o la pasión de Claudio Pedraza truncada por el estallido de la guerra; o la belleza legendaria de la gitana Cíngara y su local excavado en una cueva... Historias que son también el relato del siglo XX en España con El Castro como testigo y protagonista principal del  libro. 



Es una novela de muy fácil lectura pero le falta un poco de garra, de atracción y de cuerpo. Más que una novela coral de tema rural, parecen aspectos muy poéticos y bellos  de ese pueblo. En  El Castro sus habitantes nacen, crecen, se reproducen y mueren, pero  no profundiza en ninguno de ellos. Es la historia de ese lugar determinado, de unas ciertas personas durante un tiempo determinado, más o menos el siglo XX pero que tampoco profundiza en los hechos históricos ni en su repercusión sobre los personajes, sobre la forma de vida y  en general, en el pueblo.


lunes, 15 de agosto de 2016

"Cantares" A. Machado



Precioso poema de Antonio Macahdo interpretado por Juan Manuel Serrat y Miguel Ríos. ¿Se puede pedir más?

Cantares
(Antonio Machado)


Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.

Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...
Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...

Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar:
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse, le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Monumento a la lectura

En tiempo de verano, de descanso y de mucha lectura como este Monumento a la Lectura  del escultor Ripollés situado en una rotonda en la ciudad de Valencia